Definí qué conversación querés resolver
Responder preguntas frecuentes no tiene el mismo alcance que consultar stock, agendar un turno y crear un registro en un CRM. Empezá por las consultas más comunes, la información disponible y el momento en que debe intervenir una persona. Ese límite define el trabajo de diseño y desarrollo.
Preparar la información también es trabajo
El asistente necesita contenido confiable sobre el negocio. Hay que reunirlo, resolver contradicciones y definir quién lo actualiza. Si un precio o una condición comercial cambia, debe existir una fuente que el sistema pueda consultar. Una respuesta fluida no garantiza una respuesta correcta.
Qué conceptos tiene una propuesta
Una propuesta puede incluir diseño del flujo, configuración del canal, preparación del conocimiento, integraciones y pruebas. A eso se suman, cuando correspondan, cargos de mensajería, uso del modelo de IA y alojamiento. Los valores y condiciones dependen de los proveedores elegidos y deben verificarse al cotizar.
Probar antes de conectar
Probamos preguntas esperables, consultas ambiguas y pedidos que el bot no debería resolver. Definimos cómo deriva, qué contexto entrega y qué registra para revisar errores. Un asistente que actúa sobre una agenda o un sistema necesita más controles que uno que solamente entrega información.
Planificar la operación
Acordá quién revisa las conversaciones que no se resolvieron, cómo se actualiza el contenido y cómo se controla el consumo. No tomes una promesa de atención automática como garantía de ventas. Defino la función del asistente y el papel del equipo antes de estimar el proyecto.
Definamos tu proyecto.
Contame qué querés resolver y te ayudo a ordenar el alcance.
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